Cómo al registrar alimentos esta mujer perdió 9 kg

Ella pensaba que era corpulenta, pero estaba en un error.

Toda la vida había sido de la misma talla. No podía creer que mis pantalones me quedaran cada vez más grandes. Ahora soy talla seis y me doy cuenta de que no estaba destinada a verme como me veía.

Becky P.

Waupaca, Wisconsin

  • Fitness

Consejos de Becky

Mientras que algunas personas batallan para hacer la actividad diaria recomendada, eso nunca fue problema para Becky, de Waupaca, Wisconsin. "He dado clases de fitness por los últimos 14 años y tengo una escuela de Taekwondo. También corro medios maratones y carreras de obstáculos", comenta. Pero aún cuando ella hace ejercicio constantemente, siempre sintió que tenía como 9 kilos de sobrepeso. "Medía 1,75, pesaba 75 kg y usaba ropa talla 12", comenta. "Simplemente asumí que era corpulenta y acepté que esa era la talla que debía ser".

En abril de 2015, Becky celebró sus 40 años y decidió que era un buen momento para rejuvenecer. "En mi gimnasio me ofrecieron un monitor Fitbit y lo rechacé al instante. Pensé que eso era simplemente para aumentar tu nivel de actividad, y yo no veía cómo podría incluir más ejercicio en mi día". Eso cambió cuando supo que unos modelos podían monitorear la frecuencia cardíaca. "Quería ver qué tanto me esforzaba durante los entrenamientos, y como me encantan los retos, pensé que sería interesante tener un registro de mi actividad". Cuando cumplió 40 años, se regaló un Fitbit Charge HR.

Mientras que Becky pensó que era divertido ver cuántas calorías quemaba, el mayor impacto se produjo cuando comenzó a registrar su comida en Fitbit. "Siempre comía hasta que me llenaba porque pensaba que, dado que trabajaba mucho, podía comer todo lo que quisiera. A veces comía pura ensalada, pero otros desayunaba cereal, almorzaba una hamburguesa con queso y cenaba espagueti, además del postre una o dos veces al día". Todo eso cambió cuando empezó con el registro de alimentos. "No podía creer cuántas calorías estaba comiendo. Esa llamada de atención me hizo cambiar todo inmediatamente. Aumenté la ingesta de proteínas, reduje los carbohidratos y quité por completo las galletas y el pastel".

Esos cambios ayudaron a Becky a lograr algo que no creía posible: perder 9 kg. "Toda la vida había sido de la misma talla", asegura. "No podía creer que mis pantalones me quedaran cada vez más grandes. Ahora soy talla seis y me doy cuenta de que no estaba destinada a verme como me veía".

DILE ADIÓS AL AZÚCAR

"Sabía que tenía que comer postre solo en ocasiones especiales y no como algo cotidiano, lo malo es que me encantaba. Me propuse pasar 21 días sin azúcar ni edulcorantes. Eso fue suficiente para romper el hábito, y ahora mi postre es yogur con fruta natural".

MANTÉN LA BOCA OCUPADA

"Estaba tan acostumbrada a comer algo dulce después de comer que fue duro superar el antojo. Ahora masco chicle sin azúcar para marcar el final de las comidas".

MÍDETE

"Me gusta echarle leche en polvo sin lactosa al café, pero antes no miraba cuánta le ponía", dice. "Empecé a medir las cucharaditas para saber cuánta consumía exactamente. Ya no tengo que medirlo todo, pero al principio tienes que hacerlo para saber cuánto es una porción de algo".

Consejos de Becky

DILE ADIÓS AL AZÚCAR

"Sabía que tenía que comer postre solo en ocasiones especiales y no como algo cotidiano, lo malo es que me encantaba. Me propuse pasar 21 días sin azúcar ni edulcorantes. Eso fue suficiente para romper el hábito, y ahora mi postre es yogur con fruta natural".

MANTÉN LA BOCA OCUPADA

"Estaba tan acostumbrada a comer algo dulce después de comer que fue duro superar el antojo. Ahora masco chicle sin azúcar para marcar el final de las comidas".

MÍDETE

"Me gusta echarle leche en polvo sin lactosa al café, pero antes no miraba cuánta le ponía", dice. "Empecé a medir las cucharaditas para saber cuánta consumía exactamente. Ya no tengo que medirlo todo, pero al principio tienes que hacerlo para saber cuánto es una porción de algo".

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